La experiencia de ser madre

Desde muy joven, mi sueño de ser madre siempre había estado presente. Conforme pasaban los años, ese sueño no desaparecía, todo lo contrario se hacia mas fuerte. Cuando me case, feliz y enamorada, supe que por fin iba a formar esa familia que tanto había deseado. Pero los años iban pasando y no me embarazaba, tal vez el enorme deseo me provocaba un estrés inconciente, veía a las familias con sus bebes y me deprimía mucho, aunque al mismo tiempo pensaba que solo Dios sabia por que no me hacia madre, El tendría alguna razón poderosa para ellos, así que decidí ponerme en sus manos y aceptar lo que sea que sucediera, me había hecho la idea de que tal vez no podría tener bebes jamás y trate de aceptarlo, mas no quise darme por vencida y decidí tomar un tratamiento de fertilidad, pero ese mismo día que fui al doctor, después de siete años de casada, me sentía rara, le comente los síntomas y el doctor me dijo que probablemente ya estaba embarazada, cosa que no creí hasta hacerme los estudios y si, efectivamente estaba embarazada!!,. No podía creerlo, mi felicidad fue enorme, pero después de 9 hermosos meses, al tener por fin a mi pequeña entre mis brazos, esa felicidad se volvió indescriptible y desde entonces no dejo de agradecer a Dios por tan hermoso regalo. Con mi hija comencé a aprender cosas totalmente nuevas para mi, aprendimos juntas, yo a ser madre y ella a darse cuenta de las cosas hermosas de la vida. Cuando ella tenía 10 meses, desafortunadamente mi matrimonio ya no funciono y me separe; solo Dios sabe por que suceden las cosas. Después de estar separados casi siete años mi ex marido y yo intentamos vivir juntos nuevamente, pero no funciono, y a raíz de eso volví a ser madre de un hermoso niño. Ahora soy felizmente madre y padre al mismo tiempo; que me ha costado trabajo, si, pero que con mucho amor y la ayuda de dios saldremos adelante, siempre hay obstáculos, pero de eso se trata la vida, de superarlos para ser cada día mas fuertes. Mis hijos me dan esa fortaleza para seguir adelante, para luchar por ellos, tratando de mostrarles el mejor camino. Ser madre es la experiencia mas hermosa que podemos tener, el ser madre no se compara con ninguna otra cosa.
Muchas veces me preocupo pensando si soy realmente una buena madre, pero creo que al ver las sonrisas de mis hijos, cuando me abrazan o me besan, eso me anima a creer que al menos no lo hago tan mal; con mis hijos he aprendido a ver cosas que no veía antes ya que ellos me hacen ver hasta la mas pequeña florecita que en otro momento pasaría desapercibida, he aprendido a valorar lo que realmente es importante. Amo a mis hijos y ellos son los que me motivan cada mañana a levantarme y a seguir adelante desde que me levanto hasta que me acuesto. Solo le pido a Dios que me siga guiando para saberlos educar, que los proteja mucho y los pueda sacar adelante, todo lo demás lo dejo en sus manos.

Nancy P. Gutiérrez.